La UCAT está de aniversario y sigue consolidándose como parte de la identidad misma de la región andina

64 años de existencia institucional de esta Alma Mater. Más de seis décadas de un proyecto académico con referencia a lo ético y humanístico, que busca seguir marcando un hito desde aquella originaria inspiración jesuita que la vio nacer.

Lo que comenzó a principios de los años sesenta como parte de la Extensión Táchira de la Universidad Andrés Bello, con el propósito de democratizar la educación superior en el occidente del país, evolucionó gracias a la visión del Mons. Dr. Alejandro Fernández Feo, quien entonces era el Obispo de la Diócesis de San Cristóbal, quien realizó un convenio firmado junto a la Compañía de Jesús para poder materializar consolidación de esta casa de estudios. Sin embargo, en 1982, la institución obtuvo su autonomía mediante un decreto presidencial, adoptando el nombre que actualmente resuena en cada rincón del estado: la Universidad Católica del Táchira (UCAT).

Su historia en ambas edificaciones representa dos perspectivas dentro del estado: por un lado, se encuentra Loma del Tejar, conocida por muchos como la sede vieja, la cual está ubicada en Barrio Obrero y fue inaugurada en 1950. La misma con su estilo lineal neoclásico alemán moldeó las bases del aprendizaje que siguen latentes en el otro complejo universitario de Sabana Larga, también conocido como la sede nueva, con un diseño arquitectónico vanguardista que representó la expansión y una mirada hacia el futuro desde el inicio de sus actividades en 2008.

Sus aulas han visto nacer abogados, contadores, administradores, mercadólogos y psicólogos que hoy lideran el entorno actual tanto nacional como internacional, llevando consigo el estandarte del compromiso humanístico que caracteriza la UCAT.

Hoy se celebra la historia, pero también la visión que continúa transformando a la institución junto a sus estudiantes, docentes, personal administrativo y obrero, egresados y a toda la comunidad que camina junto a ella.

Por lo tanto, es de hacer referencia un proverbio en latín que está presente como el lema de la Universidad en su escudo: “Sapientia auro melior est”, es decir, “La sabiduría es mejor que el oro”. La UCAT desea recordar esto a sus profesionales que no solo tienen que buscar el beneficio económico, sino el impacto ético y social que los va a llevar hacia esa excelencia que deben mantener presente.

(Isabella Solorzano, pasante de la PrensaUCAT)