
Con el propósito de consolidar espacios protegidos dentro de las comunidades y obras de servicio, la Comisión de Protección de Menores y Adultos Vulnerables (COPROMAV) de la Diócesis de San Cristóbal dictó una jornada de formación sobre la cultura del buen trato y la prevención a los miembros de la familia Fuente Real.
El encuentro, celebrado en la Casa de Retiro Villa Rosmini en Capacho, reunió a delegados de las casas de esta Familia religiosa procedentes de Barinas, Cabimas, San Cristóbal y Trujillo.
La actividad estuvo liderada por el presbítero Jean Carlos Medina Poveda, coordinador diocesano de la COPROMAV, junto a las especialistas Dra. Laura Omaña y Psic. María Teresa Ramírez. Es relevante destacar que este equipo formativo cuenta con el respaldo académico de la Universidad Católica del Táchira (UCAT), de la cual todos los ponentes son docentes especialistas, aportando un enfoque científico, pedagógico y jurídico de alto nivel.
Durante la jornada, la psicóloga María Teresa Ramírez abordó la ponencia sobre relaciones efectivas, inteligencia emocional y comunicación asertiva. Ramírez enfatizó la necesidad de transformar las dinámicas comunitarias hacia modelos de empatía y respeto, superando estilos de comunicación pasivos o agresivos. Cuestionó cómo se construyen los vínculos en los espacios cotidianos y definió la inteligencia emocional como una herramienta clave para autogestionar los afectos y relacionarse con mayor eficacia.
Por su parte, la Dra. Laura Omaña expuso sobre la responsabilidad legal y la creación de entornos seguros. Explicó el marco jurídico venezolano, centrándose en la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) y tipificando delitos como el abuso, la explotación sexual y el maltrato. Omaña detalló los signos físicos y conductuales para detectar posibles vulneraciones en menores de edad, e hizo hincapié en la obligación de denunciar y los canales institucionales dispuestos para ello. Asimismo, planteó como pilares fundamentales de la prevención: la transparencia total, la gestión responsable del entorno digital, la delimitación del contacto físico, el manejo de la asimetría de poder y la regulación disciplinaria.
El Pbro. Jean Carlos Medina Poveda presentó la operatividad y dinámica actual de la COPROMAV en la Diócesis de San Cristóbal. Detalló las rutas de atención y protocolos que deben activarse ante cualquier irregularidad, instando a mantener alertas máximas en casas de retiro, talleres, convivencias y actividades donde converjan menores de edad o personas vulnerables.
El cierre de la actividad estuvo a cargo del diácono Alexander Jaimes Toro, servidor general de la Familia Fuente Real, quien agradeció el valioso aporte de los docentes especialistas de la UCAT y la COPROMAV. Jaimes Toro reafirmó el compromiso de la institución de aplicar estrictamente los protocolos diocesanos de prevención y cultivar, de manera urgente y permanente, una cultura que garantice el respeto irrestricto a la dignidad humana. Asimismo, reconoció el esfuerzo pastoral realizado para consolidar la presencia de buenos pastores y hacer experimentar a las comunidades la alegría del Evangelio.
(PrensaUCAT)