La UCAT celebra Acto de Grado: “Ser profesional es, ante todo, ser un artesano del bien común”

En un ambiente de júbilo y compromiso académico, la Universidad Católica del Táchira (UCAT) celebró este viernes, en el auditorio de la sede Loma del Tejar, el Solemne Acto de Imposición de Medallas y Entrega de Títulos a una nueva cohorte de profesionales y especialistas.

La ceremonia estuvo presidida por las Autoridades Rectorales, acompañadas por el Claustro Universitario, familiares y amigos, quienes fueron testigos de la graduación de nuevos Abogados, Licenciados en Administración (menciones Gerencia de Empresas y Mercadeo), así como especialistas en Cultura de Paz y Derecho Internacional Humanitario, y Derecho Penal.

Un llamado a la integridad frente a la crisis

Durante su alocución, el Pbro. Dr. Javier Yonekura Shimizu, Rector de la UCAT, destacó que la misión de la universidad trasciende la formación técnica, orientándose a la forja de “personas de bien” capaces de transformar la sociedad venezolana.

El Rector vinculó su mensaje con las recientes palabras del Papa León XIV en su visita a Camerún el pasado 17 de abril, citando una premisa fundamental para el ejercicio profesional actual:

“La universidad no debe formar solo expertos en técnicas, sino artesanos del bien común”.

Ética frente a la “viveza criolla”

En un análisis profundo de la realidad nacional, el Dr. Yonekura Shimizu instó a los graduandos a combatir la corrupción, la cual calificó como una plaga que a menudo se disfraza de “supervivencia” o “astucia”.

“La verdadera deontología nos enseña que el hambre de justicia no se sacia con el pan de la deshonestidad”, sentenció el Rector, enfatizando que la primera contribución de un profesional contra la crisis debe ser la impecabilidad de su conducta.

“No migren el alma”

Haciendo eco del mensaje pontificio sobre la realidad migratoria, el Rector pidió a los nuevos profesionales —estén dentro o fuera del país— mantener la integridad espiritual. Bajo el llamado de “no migrar el alma”, exhortó a no rendirse ante el cinismo ni ante el pensamiento de que “todo el mundo lo hace”, recordando que la medida de la vida debe ser la conciencia y el bien común.

Finalmente, la máxima autoridad ucatense invitó a los graduandos a recuperar la mística del servicio y la excelencia académica a través del estudio riguroso, valores que definen la identidad del egresado de esta casa de estudios.

(PrensaUCAT)