UCAT rinde homenaje a sus educadores en el Día del Docente Ucatense

En un ambiente de fe y compromiso académico, la Universidad Católica del Táchira (UCAT) celebró este viernes 20 de marzo la Santa Eucaristía y el Acto Especial de Entrega de Reconocimientos al Mérito, en el marco del Día del Docente Ucatense, cuya fecha central fue el jueves 19 de marzo.

La jornada, realizada en el Salón de Usos Múltiples de la sede Sabana Larga, rindió homenaje a la labor educativa bajo el amparo de la solemnidad de San José.

Los actos iniciaron con la Santa Eucaristía de Acción de Gracias, presidida por el Pbro. Leonardo Vivas, Capellán de la UCAT. Bajo el lema “Docente que deja huella”, el capellán enfatizó que la labor en el aula trasciende la simple transmisión de datos para convertirse en una transferencia de experiencias de vida.

Durante la homilía, se destacó la figura de San José como modelo pedagógico, invitando a los educadores a desarrollar dos actitudes fundamentales: Valentía creativa: La capacidad de aceptar la realidad del alumno y el contexto país para buscar soluciones proactivas en lugar de la queja y la Pedagogía del silencio y el trabajo: Una invitación a enseñar mediante el ejemplo, la puntualidad y la excelencia, reflejando la identidad ucatense a través de la coherencia.

“El docente ucatense siembra hoy, bajo la luz de la fe, sabiendo que la cosecha le pertenece al Señor”, expresó el Pbro. Leonardo Vivas.

Tras la Eucaristía, se procedió a la entrega de reconocimientos al mérito para aquellos docentes destacados en las áreas de docencia, investigación y extensión.

El acto académico fue aperturado por el MTh. Ricardo Emmanuel Casanova Duque, Vicerrector Académico de la UCAT, quien recordó que desde hace 21 años la institución vincula su Día del Docente a la figura de San José. En su discurso, definió cuatro pilares que guían la visión universitaria:

– Escucha activa: Entender el contexto del estudiante para que el conocimiento sea una herramienta de libertad.

– Custodia del talento: Proteger el crecimiento intelectual y ético de los alumnos, salvaguardando el rigor científico ante la desinformación.

– Excelencia técnica: Asumir el profesionalismo y la metodología rigurosa como una forma de respeto al futuro de los jóvenes.

– Perseverancia en la dificultad: Mantener la labor educativa como un acto de valentía para reconstruir el tejido moral y profesional de la nación.

El Pbro. Ricardo Casanova concluyó su intervención agradeciendo a los docentes por su apuesta constante a la excelencia: “Nuestras aulas deben ser el taller donde se reconstruye el tejido moral y profesional de la nación. Los ascensos y años de servicio que hoy honramos son los pilares de nuestra comunidad”.

Con este evento, la Universidad Católica del Táchira reafirma su misión de formar profesionales al servicio del bien común, impulsados por una identidad que une la ciencia con la solidaridad.

(Prensa UCAT)