Palabras de Juan Diego Hernández en la entrega de su diploma de honor como primer promedio del periodo 2021-2022

Nosotros somos la generación de relevo que necesita cualquier país que esté en búsqueda de avanzar, por ello los invito a seguirnos preparando y nunca desistir de nuestros objetivos.

Es un honor para mí haber obtenido el primer lugar en rendimiento académico dentro de la Universidad Católica del Táchira durante el período académico 2021-2022.

Este logro, en efecto, es producto del apoyo que he tenido de Dios, mis padres, seres queridos, amigos, compañeros de aula, profesores y la educación que nos provee esta institución universitaria; por lo que ofrezco mis más sinceros agradecimientos a todos y cada uno de ellos, dado que nada sería posible sin su acompañamiento.

Quisiera tener la oportunidad de expresar y enseñarles dos (2) principios básicos que han forjado todo mi actuar en el ámbito personal, académico, y próximamente profesional; de los cuales no tengo duda alguna que cualquiera de los presentes los ha puesto en práctica a lo largo de sus trayectorias, ya que su presencia en este recinto es un claro ejemplo de ello.

En primer lugar quisiera hablar sobre la importancia de la ACTITUD en el desenvolvimiento de nuestras acciones. Todos hemos atravesado momentos complejamente difíciles, y eso no es una sorpresa, pues seguirán aconteciendo, ya que la vida nos enseña a través de ellos.

Tal vez nos surjan dudas sobre nuestra capacidad para afrontarlos, dado que a veces creemos que hemos sido superados ante los mismos. Siempre queremos buscar cuál será la solución perfecta, aquella que se acomode a nuestras necesidades y nos haga absorber el menor daño e incomodidad posible.

 Pero lo que no sabemos es que la única forma de encontrar dicha solución, es adquiriendo una ACTITUD ASERTIVA ante lo que nos ocurre. Aquella actitud que se basa en entender que cuanto mayor sea el problema, mejor será la oportunidad de demostrar nuestra grandeza como personas. Debemos afrontar nuestras vidas de manera proactiva, sabiendo que todo lo que nos propongamos, con ayuda de trabajo, disciplina y constancia lo podremos convertir en realidad, de eso no tengo ninguna duda. Por ello hago una invitación a revisarnos sobre cuál actitud estamos tomando ante nuestras vidas, y si, gracias a ella, estamos demostrando todo nuestro potencial, el mismo que nos tiene aquí presentes.

 El segundo principio es la AUTOCONFIANZA. Todos somos únicos e inigualables, de allí parte todo esto. Por ello tenemos el deber de conocer cuáles son nuestras capacidades y debilidades, ya que la conjugación de ellas son las que marcarán el rumbo hacia el camino de la mejora continua, es decir, la búsqueda de la excelencia.

Quiero que sepan que la vida está al otro lado del miedo, por esta razón debemos soñar en grande, ya que a través de esto podremos tener la suficiente seguridad de que seremos capaces de sobresalir en cualquier ámbito o proyecto que nos propongamos, con ayuda de la disciplina y motivación que serán impulsadas por nuestro ser apasionado.

 A su vez, estamos en la obligación de aceptar nuestros aciertos y fracasos con la HUMILDAD suficiente para entender que nuestros logros provienen, también, de la mano de las personas que nos apoyan, y que nuestros errores serán aquella oportunidad que nos da la vida para aprender.

Es allí donde debe nacer, cada día, la constante búsqueda de nuestra mejor versión para ser los mejores seres humanos, amigos, estudiantes, profesionales y ciudadanos. Por último quería felicitar a todos los compañeros aquí presentes por sus reconocimientos y menciones honoríficas.

Ustedes son un claro ejemplo de las ideas que les acabo de compartir. No tengo ninguna duda del enorme orgullo que le transmiten a los que los rodean, ya que ustedes están materializando sus sueños y esperanzas gracias a la excelencia con la que actúan.

Sean resilientes, nunca se den por vencidos y luchen por sus sueños y anhelos, no tengan miedo de dar lo mejor de sí y denle a entender al mundo lo que son capaces de hacer. Mantengamos la ESPERANZA, esa misma que reside en los sueños, imaginación y coraje de aquellos que se atreven a convertir sus sueños realidad.

Nosotros somos la generación de relevo que necesita cualquier país que esté en búsqueda de avanzar, por ello los invito a seguirnos preparando y nunca desistir de nuestros objetivos, ya que junto a los que nos rodean, seremos aquellos generadores de oportunidades y soluciones a gran escala a favor de una nación que las necesita. Muchas gracias a todos y a la Universidad Católica del Táchira por permitirnos compartir este gran homenaje. Que Dios nos bendiga y nos permita seguir engrandeciendo a nuestra universidad y a nuestro país.

Felicidades.