
Con el firme propósito de consolidar entornos institucionales protegidos, el pasado jueves 28 de mayo se llevó a cabo una jornada de formación sobre la cultura de la prevención y el buen trato, dirigida al personal administrativo, educadores y operarios del Seminario Diocesano “Santo Tomás de Aquino”.
El encuentro formativo inició con la intervención del padre Jean Carlos Medina Poveda, coordinador de la Comisión para la Protección de los Menores y Adultos Vulnerables (COPROMAV) de la Diócesis de San Cristóbal. El sacerdote expuso los fundamentos prácticos del protocolo de prevención y enfatizó que “el desarrollo de una cultura preventiva y la consolidación de entornos institucionales seguros tienen como razón de ser la dignidad de la persona humana”.
Durante su ponencia, Medina Poveda desglosamos la estructura operativa de COPROMAV —integrada por las subcomisiones de Prevención, Escucha y Acompañamiento— y detalló las definiciones clínicas e impactos de los distintos tipos de agresión. Asimismo, subrayó que este proceso requiere de una toma de conciencia inicial y una capacitación técnica y legal obligatoria. Aprovechando el espacio, el coordinador insistió en la urgencia de aplicar un riguroso “filtro institucional” mediante evaluaciones de idoneidad para todo el personal que preste servicios en la casa formativa.
El seminario como hogar formativo
Seguidamente, el Dr. Jesús Gerardo Díaz, docente de la Universidad Católica del Táchira (UCAT), abordó “La construcción de relaciones interpersonales sanas desde la prudencia”. Díaz explicó que, ante todo, es vital corresponsabilizarse en el cuidado del seminario por ser “el corazón de la diócesis”.
“El seminario no es una escuela cualquiera ni una empresa; es un hogar formativo que procura las condiciones óptimas para la adecuada preparación de los pastores que requiere la Diócesis de San Cristóbal y la Iglesia universal. Por lo tanto, el personal debe asumir la obligación de formarse, ya que ellos constituyen el contexto humano de ese proceso”, reafirmó el catedrático.
Al cierre de la actividad, el padre Sender Hernández, rector del Seminario Diocesano, expresó su gratitud hacia la comisión: “Este valioso aporte nos permite crecer como institución y consolidar espacios seguros para nuestros seminaristas mayores y menores. Esperamos continuar con estas jornadas para seguir caminando juntos en el fortalecimiento de la casa donde se forman los futuros pastores”.
La jornada formativa culminó de manera vinculante con la firma de un acta de compromiso institucional por parte de todos los asistentes, reafirmando los lineamientos de protección frente a los desafíos de la convivencia diaria.
(PrensaUCAT)